El mundo digital trasciende de
forma mucho más acelerada que el resto del universo, todos los días nacen
nuevas aplicaciones que se convierten en herramientas imprescindibles para las
estrategias de marketing, pero así mismo pueden ser un arma de doble filo, pues
en este medio no vale la pena los riesgos, más vale dejar estas tareas en manos
de profesionales expertos en materia
digital.
Es el momento de convertir su
página web en una herramienta que proporcione velocidad al aumento de ventas,
pero para eso es clave poner los pies en la tierra y tener claro que el hecho
de crear la página no lo va a solucionar todo y menos si se hace de forma incorrecta.
A lo que si podemos aspirar es a
que la página sea un escenario de exhibición, un canal de ventas, un
intermediario entre el usuario y la empresa, que tenga una muy grande difusión
en la red para que ella solita se presente a los navegantes.
Para acercarnos a las
conversiones, es acertado empezar por
definir como objetivo inicial atraer el mayor numero de “manifestaciones” por
parte de los usuarios, los que de algún modo podrían a futuro ser clientes potenciales,
comentarios que representen algún tipo de interés, por pequeño que sea es la
oportunidad para abordarlo y venderle por lo menos la necesidad.
Como lo decía al inicio de este
articulo, la tecnología nos provee de muchas herramientas, que es necesario
usar de modo correcto, entre ellas encontramos la Web 2.0, termino que debe
estar grabado en la mente de los que tienen como objetivo aumentar el feedback
de los internautas (clientes potenciales). La web 2.0 es una excelente forma de
cautivar al cliente mediante valores agregados en el contenido de la página,
despertar su curiosidad y deseo de opinar si el articulo está en contexto con
su negocio, el resultado de esto será que el usuario comente, califique por
medio de un star rankig, posicione la marca
en su mente y en el mejor de los escenarios solicite más información y
quede registrado en la base de datos.
¿Como hacer que esos usuarios
aterricen en estos contenidos?
Hay un amigo de intereses que es ineludible
tener de nuestro lado, su nombre es
Google y si tenemos en cuenta sus recomendaciones nos ubicará en los resultados
que a menudo arroja a sus navegantes.
Esas recomendaciones están
enfocadas a la escritura web y a la
construcción de las páginas, es importante estudiarlas muy bien y aplicarlas
estratégicamente, y adicional a eso definir el listado de palabras que con ser
ingresadas en el buscador harán que aparezca la página en el listado de
resultados de Google.
¿Cómo definir esos contenidos y
los listados de palabras?
Por aquí es por donde se empieza, antes que nada debemos conocer a nuestros clientes a profundidad,
saber que es lo que desean encontrar en
nuestro servicio y más aún como lo están buscando, cual es su comportamiento en
la web, como se expresan, cual es su vocabulario en el contexto del negocio,
muy importante saber cuales son sus inconformismos, la problemática, “la
queja”. Si nos metemos en lo profundo de ellos encontraremos ese talón de
Aquiles que marcas como CocaCola ya encontraron hace rato, ese punto débil que
es donde se siembra la necesidad y nos posicionamos como solución.
Para obtener este reconocimiento
total, podemos dar uso a otra de las herramientas de marketing que nos provee
la era digital, el estudio de mercados enfocado al levantamiento de insights; significa estar presentes en la cotidianidad
del cliente, en ver sus reacciones ante las situaciones y como se afectan por
cada una, es adelantarnos a los problemas que el usuario pueda tener en su
negocio y de antemano presentarles la solución. No se trata de ir a lo lógico
ni a los tecnicismos digitales, ni al enfoque de la empresa dueña de la página,
si no de hacer parte del diario vivir del cliente o del prospecto del mismo, y
absorber toda esa información.
Es así como obtenemos todas las
herramientas y el bagaje necesario, para redactar contenidos cuya escritura
esté enfocada con el comportamiento del consumidor en la web, las palabras y
expresiones que los clientes utilicen deben estar presentes en nuestros
contenidos. De este modo aseguramos que aterricen en nuestra página y se
sientan identificados con el texto que lean, finalmente podemos aspirar a que
reaccionen a ese mensaje mediante su registro en la página y la manifestación
de algún interés, o por lo menos de satisfacción por haber sido tocados por el
articulo.
Para finalizar quiero compartir
un proceso que encontré navegando en internet; básico, simple pero que frecuentemente es
olvidado, y por ese motivo se cometen muchos errores en la construcción de las
estrategias digitales.

